informaciones falsas muy graves que a las pocas semanas se han desmentido, cuántas veces hemos oído al poder hablar de la demagogia, el populismo, o el engaño al electorado?
Es muy curioso que la estrategia de comunicación de los partidos clásicos es algo así como entrar en la cueva de Alí Babá y sus cuarenta ladrones, a escuchar sermones de honestidad y honorabilidad
(algo que recuerda a un tal Pujol, a nivel dinástico, no solo individual).
Acabamos de comenzar la campaña en Andalucía, la primera de un año electoral muy intenso, y a estas alturas ya hemos escuchado slongans como "el cambio, pero seguro", por parte del PSOE, o "en la buena dirección" con el PP. Asociado al slongan "el cambio, pero seguro", el PSOE, ha intentado
sacar pecho como ejemplo de partido que realiza primarias (ya se vio lo que opinan con Tomás Gómez) o un partido que liderará la regeneración democrática y limpiará sus filas de corruptos (Solo mencionaré a Chaves y Griñán y el último aforamiento express en el parlamento andaluz por parte de Susana Díaz).
Por parte del PP, qué vamos a contar. "En la buena dirección", un partido que prometió mas de tres millones de empleos, a cambio ha dejado un número mayor de desempleados y mas de dos millones de parados sin ningún tipo de prestación. Y para colmo han dinamitado el estado de bienestar tanto social como laboral. "En la buena dirección" un partido reclamado por la justicia y destructor de pruebas, que no respeta la independencia judicial y gobierna, claramente, de cara a sus propias filas.
¿"En la buena dirección"? Es posible que uno mismo se plantee si lo hacen por egoísmo y avaricia
personal, para enriquecer a los suyos, o por pura y simple ineptitud. Personalmente, a día de hoy,
añadiría un poco de cada complemento a esa tarta bomba que compone nuestro gobierno.
Una Susana Díaz dejándose la voz por los andaluces, que no es capaz de ir dos días seguidos a debatir por los andaluces, aforando de forma express, incumpliendo los pactos de la legislatura actual con IU demuestra que la visión de Susana no es muy diferente a la de Pedro: "Aquí mando yo, lo que yo diga, cuando yo lo diga". Y sin valor de palabra, sin honor. Un "cambio" un tanto ineficaz, máxime cuando se apela a la regeneración democrática.
Pero estamos en tiempos de campaña, y, como corresponde, se toma a la gente por individuos seniles,
sin inteligencia y sin memoria, por ignorantes, o cualquier calificativo que justifique el no tener en cuenta las politicas llevadas a cabo durante toda una legislatura por un gobierno, ya sea central, o autonómico. Los tiempos de campaña no se ven afectados por la diferencia entre tipos o lugares de
celebración de elecciones: Se trata, algunas veces sutilmente, y otras (los actuales, por ejemplo)
menos sutilmente, de hacer un rápido lavado mental a la población, mediante las noticias, programas y debates en los diferentes medios de comunicación, desde la televisión y la prensa escrita a la prensa digital o incluso las redes sociales (es vox populi que Pablo Casado contrató gran cantidad de community managers para hacer campaña del PP en las redes).
Pero, ¿por qué funcionan los tiempos de campaña? Muy probablemente se deba a dos factores:
El primero, histórico en España, nuestra permisividad con las malas actuaciones de aquellos que deben dar ejemplo. Es normal escuchar: "Eso lo hubiéramos hecho cualquiera", "A mi eso me da igual", "Es un listo, bien por él"... , esto conlleva una falta de actitud crítica general, probable causa de la histórica impunidad en nuestro país.
El segundo factor se debe al miedo. Si observamos las anteriores campañas electorales podremos comprobar como por cada mensaje de esperanza tocaban unos nueve de miedo. La "política positiva" podría ser un 10% por ciento de la campaña, que abarcaba, en general, el slongan y el programa electoral. El 90% restante era miedo: Estos van a hacer estas cosas, aquellos van a mirar por su propio ombligo, yo no me fío de estos porque algunos están diciendo que cobran de Venezuela. El miedo es mas fuerte que la esperanza, siempre y cuando nos dejemos llevar por él. En Grecia han superado esa etapa.
Es un poco absurdo solo pensar que un cambio histórico en el país se pueda venir abajo por una
campaña del miedo basada en la desinformación, con datos que poco después pueden ser contrastados.
En el 11M de 2004, sufrimos los atentados terroristas más graves de nuestra historia, y para colmo,
en tiempos de campaña. Vimos al partido en el gobierno, con sus medios responsabilizar a quienes
no habían cometido el atentado, y a la oposición, con sus medios, apresurarse para desvelar la realidad ante la población (seguramente llevados mas por interés político que por esclarecer la verdad de lo ocurrido). Lo importante de este suceso no fue el intento de manipulación, si no el posicionamiento de la sociedad con el gobierno o la oposición, sin comprobar personalmente ni reflexionar el por qué de esos atentados, y lo más importante, sin tener en cuenta sus vidas los tres años y once meses anteriores a los atentados. España vendió 4 años de políticas por 1 día de atentados y 4 de desinformaciones, no elegimos mal del todo, pero tampoco supimos favorecer el cambio que hacía falta.
Hoy, es 11M, decimoprimer aniversario de los atentados de Atocha: Sería un orgullo poder recordar
este día para favorecer la actitud crítica con el gobierno, tener en cuenta todo lo que nos hacen vivir,
y no tirar por la borda 4 años de luchas, reflexiones, pensamientos y conclusiones por 15 días de
campaña en los cuales, los periodistas y tertulianos asociados a cada partido trabajan a jornada extra.
Son tiempos de campaña y este año el miedo va a pasar al 99%. Depende de nosotros elegir dónde
colocamos los muebles de la casa o meternos bajo la sábana porque viene el coco. Suerte.
Sevilla, 11 de Marzo de 2015

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comenta de forma libre pero respetuosa, ofensas directas y similares serán eliminadas.