El bote salvavidas

El bote salvavidas

viernes, 27 de marzo de 2015

¿Vivan las cadenas?



Acabamos de salir de la resaca del resultado electoral en Andalucía, que mantiene al PSOE al frente de la Junta de Andalucía, y muestra el hundimiento del PP. En estos dos días el gobierno no ha perdido el tiempo en preparar el terreno de cara a las elecciones de Mayo, con la introducción de la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como "ley mordaza" y con la destitución por parte de Mediaset de Jesús Cintora, al frente del programa "Las Mañanas de Cuatro", por presiones políticas.




Parece que se mueve en la rumorología ambiental la tesis de que es Soraya Sáenz, quizás con la ayuda de Aguirre, quiénes han alargado el brazo hasta mediaset. Resulta muy comprometedor llevar a cabo tanto la promulgación de la ley mordaza, como la destitución de Cintora, tras varios meses de campaña de acoso al régimen venezolano acusándoles de atacar la libertad de expresión y la de prensa, entre otros. Y es la escasa reacción social ante esta doble moral lo que me resulta más preocupante.

Resulta que, desde que conocimos los resultados de las elecciones Andaluzas (en el que los andaluces decidimos seguir siendo infantiles, excepto algo menos de un tercio del arco parlamentario) lo único que vemos en los telediarios es el famoso avioncito.

Que me comprendan aquellos que puedan entender como ofensivo el término. Es cierto que es una desgracia, y es cierto que hay compatriotas implicados. Respecto a este asunto he de decir dos cosas: Primero, opino que la vida de un compatriota vale lo mismo que la vida de un nativo del amazonas. Ambos son seres humanos. En segundo lugar, a diario mueren seres humanos en todo el mundo, muchos de ellos son responsabilidad directa nuestra, ya sea porque nuestro gobierno los bombardea o financia o arma a quienes lo hacen. Meter la papeleta en la urna conlleva esa responsabilidad, aunque algunos quieran meter la cabeza bajo tierra al puro estilo del avestruz.

Pues bien, volviendo a lo que nos interesa, como venía diciendo, tras las elecciones del 22M no hemos visto otra cosa en los telediarios que el tema del "avioncito". Han pasado por medio la ley mordaza, la imputación de la jefa de campaña de Esperanza Aguirre, la circular que la junta de Andalucía envió a sus trabajadores para que votaran al PSOE, y lo que desconocemos. Pues en la tele solo se habla del "avioncito". Hay que irse a programas como los de Wyoming o los de Cintora si uno realmente quiere saber qué sucede en su país.

A estos adalides de la independencia periodística les agradecemos su gran labor tachándolos de rojos, de periodistas comprados o de pertenecer a un bando, pero luego nos tragamos todas las barbaridades que dice gente como Eduardo Inda porque trabaja en el Mundo y tiene un blog llamado Indablog. Ya nos vale.

En un país donde Pedro J. hace un Crowdfounding para la fundación de un periódico, donde Jiménez Losantos es un referente ideológico, donde sálvame y el fútbol (fútbol en el aspecto mas amarillento del término, algo así como un sálvame deportivo) son las principales opciones culturales, no podemos pedir demasiado, pero...reflexionemos: nos hemos llevado desde Enero hablando de Venezuela, del alcalde de Caracas y de la falta de libertad de expresión allí. La gente se ha indignado como si estuviésemos hablando de una región de España. Toda una campaña, desde la política a los programas de televisión, con el fin de mermar el ascenso de Podemos.

Y lo han logrado, porque al parecer, al menos aquí abajo, nos puede más el miedo y el clientelismo que la esperanza. Está por ver que sucede en el resto de España, comprobar si la gente puede ser realmente crítica o nos hemos convertido como país en una caricatura de aquella Italia de Berlusconi de la que tanto nos mofábamos.
 Aquí abajo nunca atacamos la "mano que nos da de comer", aquí, y por ahora, seguiremos siendo de "Vivan las Cadenas"


Sevilla, 27 de Marzo de 2015.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Tiempos de campaña

¿Cuántas veces hemos oído hablar de la mayoría silenciosa en manifestaciones masivas, hemos leído
informaciones falsas muy graves que a las pocas semanas se han desmentido, cuántas veces hemos oído al poder hablar de la demagogia, el populismo, o el engaño al electorado?



Es muy curioso que la estrategia de comunicación de los partidos clásicos es algo así como entrar en la cueva de Alí Babá y sus cuarenta ladrones, a escuchar sermones de honestidad y honorabilidad
(algo que recuerda a un tal Pujol, a nivel dinástico, no solo individual).
Acabamos de comenzar la campaña en Andalucía, la primera de un año electoral muy intenso, y a estas alturas ya hemos escuchado slongans como "el cambio, pero seguro", por parte del PSOE, o "en la buena dirección" con el PP. Asociado al slongan "el cambio, pero seguro", el PSOE, ha intentado
sacar pecho como ejemplo de partido que realiza primarias (ya se vio lo que opinan con Tomás Gómez) o un partido que liderará la regeneración democrática y limpiará sus filas de corruptos (Solo mencionaré a Chaves y Griñán y el último aforamiento express en el parlamento andaluz por parte de Susana Díaz).

Por parte del PP, qué vamos a contar. "En la buena dirección", un partido que prometió mas de tres millones de empleos, a cambio ha dejado un número mayor de desempleados y mas de dos millones de parados sin ningún tipo de prestación. Y para colmo han dinamitado el estado de bienestar tanto social como laboral. "En la buena dirección" un partido reclamado por la justicia y destructor de pruebas,  que no respeta la independencia judicial y gobierna, claramente, de cara a sus propias filas.
¿"En la buena dirección"? Es posible que uno mismo se plantee si lo hacen por egoísmo y avaricia
personal, para enriquecer a los suyos, o por pura y simple ineptitud. Personalmente, a día de hoy,
añadiría un poco de cada complemento a esa tarta bomba que compone nuestro gobierno.

Una Susana Díaz dejándose la voz por los andaluces, que no es capaz de ir dos días seguidos a debatir por los andaluces, aforando de forma express, incumpliendo los pactos de la legislatura actual con IU demuestra que la visión de Susana no es muy diferente a la de Pedro: "Aquí mando yo, lo que yo diga, cuando yo lo diga". Y sin valor de palabra, sin honor. Un "cambio" un tanto ineficaz, máxime cuando se apela a la regeneración democrática.

Pero estamos en tiempos de campaña, y, como corresponde, se toma a la gente por individuos seniles,
sin inteligencia y sin memoria, por ignorantes, o cualquier calificativo que justifique el no tener en cuenta las politicas llevadas a cabo durante toda una legislatura por un gobierno, ya sea central, o autonómico. Los tiempos de campaña no se ven afectados por la diferencia entre tipos o lugares de
 celebración de elecciones: Se trata, algunas veces sutilmente, y otras (los actuales, por ejemplo)
 menos sutilmente, de hacer un rápido lavado mental a la población, mediante las noticias, programas y debates en los diferentes medios de comunicación, desde la televisión y la prensa escrita a la prensa digital o incluso las redes sociales (es vox populi que Pablo Casado contrató gran cantidad de community managers para hacer campaña del PP en las redes).

Pero, ¿por qué funcionan los tiempos de campaña? Muy probablemente se deba a dos factores:
El primero, histórico en España, nuestra permisividad con las malas actuaciones de aquellos que deben dar ejemplo. Es normal escuchar: "Eso lo hubiéramos hecho cualquiera", "A mi eso me da igual",  "Es un listo, bien por él"... , esto conlleva una falta de actitud crítica general, probable causa de la histórica impunidad en nuestro país.
El segundo factor se debe al miedo. Si observamos las anteriores campañas electorales podremos comprobar como por cada mensaje de esperanza tocaban unos nueve de miedo. La "política positiva" podría ser un 10% por ciento de la campaña, que abarcaba, en general, el slongan y el programa electoral. El 90% restante era miedo: Estos van a hacer estas cosas, aquellos van a mirar por su propio ombligo, yo no me fío de estos porque algunos están diciendo que cobran de Venezuela. El miedo es mas fuerte que la esperanza, siempre y cuando nos dejemos llevar por él. En Grecia han superado esa etapa.

Es un poco absurdo solo pensar que un cambio histórico en el país se pueda venir abajo por una
campaña del miedo basada en la desinformación, con datos que poco después pueden ser contrastados.

En el 11M de 2004, sufrimos los atentados terroristas más graves de nuestra historia, y para colmo,
en tiempos de campaña. Vimos al partido en el gobierno, con sus medios responsabilizar a quienes
no habían cometido el atentado, y a la oposición, con sus medios, apresurarse para desvelar la realidad ante la población (seguramente llevados mas por interés político que por esclarecer la verdad de lo ocurrido). Lo importante de este suceso no fue el intento de manipulación, si no el posicionamiento de la  sociedad con el gobierno o la oposición, sin comprobar personalmente ni reflexionar el por qué de esos atentados, y lo más importante, sin tener en cuenta sus vidas los tres años y once meses anteriores a los atentados. España vendió 4 años de políticas por 1 día de atentados y 4 de desinformaciones, no elegimos mal del todo, pero tampoco supimos favorecer el cambio que hacía falta.

Hoy, es 11M, decimoprimer aniversario de los atentados de Atocha: Sería un orgullo poder recordar
este día para favorecer la actitud crítica con el gobierno, tener en cuenta todo lo que nos hacen vivir,
y no tirar por la borda 4 años de luchas, reflexiones, pensamientos y conclusiones por 15 días de
campaña en los cuales, los periodistas y tertulianos asociados a cada partido trabajan a jornada extra.
Son tiempos de campaña y este año el miedo va a pasar al 99%. Depende de nosotros elegir dónde
colocamos los muebles de la casa o meternos bajo la sábana porque viene el coco. Suerte.


Sevilla, 11 de Marzo de 2015

martes, 3 de marzo de 2015

El planeta de los cerdos.

De los brotes verdes, a las raíces vigorosas. De los 3 millones de puestos de trabajo, a más de 2 millones de desempleados sin ningún tipo de prestación. Del cheque-bebé y el PlanE a los recortes del "socialismo". ¿Realmente sabemos lo que hacemos cuando metemos la papeleta en la urna?





PIGS: Portugal, Italy, Greece and Spain (alguno diría Ireland, como PIIGS). Con ese "exquisito" acrónimo nos denominan en Europa, prensa y clase política, a esta serie de países, la mayoría pertenecientes al sur de Europa. Pigs significa "cerdos" en inglés y no, no es casualidad que hayan ordenado las iniciales para formar la palabra "cerdos", si no que mas bién es un acto deliberado, consecuencia de la penosa imagen que tienen de nuestras élites estos países de referencia (Inglaterra y norte de Europa, sobre todo).
Pero, ¿tenemos derecho a enfadarnos por el uso de esta terminología, en principio, semixenófoba y excluyente a nivel europeo? En mi humilde opinión responderé, como ciudadano de un PIG(s), que no. Repasemos a la clase gobernante de algunos de los PIGs:
- Suelen prometer lo que no cumplen a su electorado.
- Suelen causar problemas economico-financieros en los países en los que gobiernan a largo plazo.
- Suelen confundir el país de todos, que gobiernan, con su propio cortijo en el que lucrarse.
- Suelen usar la demagogia electoral y el populismo, punitivo y/o legislando en caliente.
- Los electores de estas élites políticas vuelven a votarlos una y otra vez, perpetuándo el sistema.

En Grecia, ejemplo de esto es la dinastía de los Papandreu, corruptores de las arcas públicas griegas
y directos responsables de la actual situación del país.
En Italia todos hemos vivido la época dorada de Berlusconi, sus escándalos empresariales, sexuales
y políticos.
En Portugal un gobierno socialista y uno conservador que prometieron empleo han recortado lo imposible
y han dejado al país en la UCI.
En Irlanda el escándalo financiero dejó al país en la situación económica actual.
Aquí en España, más de lo mismo,  compuesto por un gobierno "de izquierdas, socialista" y otro conservador, "liberal", hicieron del país (y hacen) su cortijo y se reparten los beneficios sin ningún tipo de desvergüenza.

En resumen, lo que nos convierte a todos estos países en PIGs (o PIIGs) es la corrupción sistémica
de un estado, combinado desgraciadamente con la capacidad de esta élite corrupta para perpetuarse
en el poder. Creo que deberíamos cuestionarnos una serie de cosas: en primer lugar, ¿tenemos derecho a enfadarnos porque países dignos nos insulten por corruptos?, en segundo lugar, ¿tenemos derecho a enfadarnos la ciudadanía con la clase política por estos actos, si luego los secundamos en las urnas? y por último y en tercer lugar, ¿no somos directamente responsables de la situación de nuestros respectivos países, la ciudadanía que hemos delegado, no solo la política, si no la capacidad
de pensar en los partidos políticos?

Pueden parecer agresivas estas cuestiones, pero no por ello menos necesarias: debemos decidir si
somos ciudadanos adultos o menores de edad; debemos decidir si somos capaces de pensar por nosotros mismos y adoptar una actitud crítica frente a todo lo que se nos presenta, o, por el contrario, delegar hasta nuestras mas importantes reflexiones en aquellos que pretenden gobernar, asemejándonos a las bestias domesticadas, que dejan que otros tomen sus decisiones.

La presión mediática y la sobreinformación a menudo causan desinformación, y la mayoría de la gente explotada laboralmente no tiene tiempo/ganas de informarse a fondo y, por consiguiente, de pensar con claridad.
Es hora de hacer un esfuerzo mayor, los que así lo requieran, y no tan mayor, el resto de la sociedad,
comenzar a pensar, empezar a ser seres humanos y dejar de ser cerdos. Por nosotros y nuestro país.


Sevilla, 3 de Marzo de 2015.