El bote salvavidas

El bote salvavidas

jueves, 19 de febrero de 2015

El tenedor


Estos últimos días hemos podido presenciar una lucha que se preveía en la UE desde la victoria de Syriza en Grecia: mantener las condiciones del rescate griego, por un lado (Alemania y "los mercados", accionistas y tenedores de la deuda griega, particulares o institucionales) o modificar éste a condición de permitir que Grecia, como pueblo y como nación, pueda sacar la cabeza del agua, tras varios años de ahogadillas continuadas por parte del sector mas liberal europeo.

Esta última semana Tsipras hizo un movimiento político magistral, que algunos no han seguido, pero que permanecerá latente hasta que se cierre. Y es que recordó que Alemania, el motor europeo que exige sin cortapisas a sus socios, no ha pagado compensaciones por los daños humanos y materiales del nazismo en toda Europa (aunque Tsipras se limitó a hablar del nazismo en Grecia). Lo califico como movimiento político magistral porque ha abierto una nueva vía, que nadie estaba teniendo en cuenta, ante el yugo acosador y pedante de una Alemania que parece mas interesada en controlar mediante la fuerza económica al sur de Europa que en cooperar con sus socios para una prosperidad generalizada, interés legitimo, aunque poco ético, que puede volverse contra ellos si Europa le recuerda que hace mas de 60 años que finalizó la barbarie germana y aún no han compensado a ningún país invadido.

Alemania ha dado por hecho que todos los impactos del nazismo están subsanados, que ya no se les puede pedir rendición de cuentas por su pasado (recordemos que también condonaron su deuda tras la 2ª guerra mundial), y es que el tema no es menor, Alemania, que se niega a tomar iniciativas como la de los eurobonos, para equiparar la economía europea, puede verse ante un gran problema si todos los países socios que sufrieron la invasión alemana le exigen compensación por ésta. Ciertamente traería un problema de inestabilidad política en Europa grave y peligrosa, pero también es cierto que si esta situación se produjera no sería mas responsabilidad que del propio gobierno alemán, que ha decidido aplicar el yugo económico a sus compañeros a pesar de la destrucción social que conlleva.

Grecia no ha pedido un impago de la deuda, si no su reestructuración y devolver lo que sea posible, cuando sea posible (aportando datos, contrastando la realidad económica de su país), a la vez que se permita a Grecia crecer para poder afrontar dicha deuda. En las condiciones actuales la deuda es, por un lado impagable, y por el otro lado, un freno al crecimiento de Grecia, por lo que se saben bien en un callejón sin salida, y es por ello que es mas probable que Alemania, por presiones del resto de la UE, tuerza su brazo, a que Grecia lo haga con todas las presiones del mundo.

Volviendo la vista a nuestro país, el ministro de economía Luis de Guindos ha respaldado la postura de Merkel, defendiendo el acoso a la economía griega en beneficio del gran tenedor de la deuda, que es Alemania y el Bundesbank (los tenedores particulares son una fracción mínima de la deuda griega). Una defensa, cuanto menos irresponsable, viendo que nos encaminamos al mismo callejón en el que se encuentra Grecia. Desgraciadamente, y siendo unos de los PIGs (en palabras del stablishment europeo) una irresponsabilidad que afecta a nuestra economía futura. Y muy probablemente ese posicionamiento se deba a la existencia de partidos como podemos, que están cosechando un éxito parecido al de Syriza, y que respecto a la deuda nacional respalda su postura.
La responsabilidad de un gobierno que paga sedes en negro y apela a lo mas bajo del ser humano para mantenerse en el poder. Responsabilidad.


Sevilla, 19 de Febrero de 2015.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comenta de forma libre pero respetuosa, ofensas directas y similares serán eliminadas.